Los resultados difundidos mostraron una diferencia de 10.64 puntos sobre Raúl Morón en preferencia como candidato y fueron seguidos por respaldos de fundadores, legisladores, estructuras territoriales y un pronunciamiento conjunto de 25 alcaldes de Morena.
La nueva correlación también alcanza a los partidos aliados. El Partido Verde ha avanzado en su entendimiento con Torres Piña, mientras el grupo de Morón y el PT mantiene su propio proceso de definición. Esto no significa que el diálogo esté roto, pero sí que el margen político se va modificando conforme otros actores toman posición y Morena avanza hacia las siguientes etapas de organización territorial.
Para el bloque que acompaña a Morón, el tiempo comienza a ser una variable política: prolongar su definición mientras Morena y sus aliados ordenan estructuras y responsabilidades puede reducir los espacios disponibles para una negociación posterior.
Torres Piña ha mantenido una posición de diálogo y respeto hacia quienes participaron en el proceso; la diferencia es que el tablero ya comenzó a moverse y quienes se incorporen después encontrarán una correlación distinta a la que existía inmediatamente después de la encuesta.
