Los pescadores que de manera solidaria contribuyen a la
protección, resguardo y liberación de crías de tortuga marina ven un nuevo reto
para su actividad al perder la malla protectora de su centro de protección que
de por sí tiene severas carencias ante la falta de apoyos gubernamentales para
realizar su labor.
El campamento tortuguero el “Habillal” tiene el reto de
poner más atención al área de anidación y preservar el sitio ante los
depredadores naturales de los huevos de tortuga que se siembran para procurar
su clonación.
Por si fuera poco el problema que atrae a muchos visitantes
a esa zona de playa los ocho trabajadores de las dos enramadas que se
encuentran en el lugar se ven también afectados por los estragos derivados de
los fuertes vientos y el alto oleaje asociados con el paso del Huracán
“Bud” de categoría 3.

