En esa incursión armada fuimos testigos dos periodistas de
la primera vez que se encontraron PFP y los Goes con los mineros al interior de
la planta, eso ocurrió minutos después de las 7 de la mañana, muy cerca de la puerta 2, ahí
se tomaron las primeras graficas periodísticas y ocurrieron las primeras
gaseadas de mineros y comunicadores que solo minutos después dábamos el reporte del
hecho a través de los medios electrónicos.
Por la frecuencia de la naciente LA PURA LEY, la 93.9 FM,
se daba a conocer por quien esto escribe y Juan Manuel Velazco que los mineros
intentaban detener la avanzada con bombas molotov y atravesando un traxcavo para
bloquear el paso de los gendarmes que avanzaron a fuerza de gases lacrimógenos
logrando tirar la cerca de alambre que separaba el estacionamiento con la
empresa y luego consiguieron arrebatar la puerta número uno a los mineros.
En dicha avenida las fuerzas armadas avanzaron dos cuadras y
llegaron hasta la altura de la calle Francisco Villa pero los mineros los
hicieron retroceder apostándose los gendarmes en el cruce de la calle Venustiano Carranza siendo
ahí donde en verdad se recrudeció el enfrentamiento porque se activaron
algunas armas, lo que se dio cuenta inmediatamente por la televisión y las
estaciones de radio.
En este sitio los vecinos padecieron los efectos de los gases
lacrimógenos que eran disparados sin ton ni son por los gendarmes y algunos
mineros comenzaron a replegarse para ayudar a desalojar a la gente de sus
viviendas así se observó y fotografío a mineros sacando en brazos a niños,
mujeres y ancianos, llegaron ambulancias de la Cruz Roja para atender a estas
personas y entre ellas estaba una mujer embarazada.
Ese Jueves, pasadas las 9 de la mañana, cayó la primera
víctima mortal, fue el minero Mario Alberto Castillo quien perdió la vida por
un disparo en la cabeza; hecho que se difundió rápidamente por las estaciones de
radio siendo la 93.9 FM la primera en dar este reporte y en vivo se escucho a
los mineros que a grito de ¡¡Asesinos, Asesinos!! intensificaron su ataque
mientras los elementos policiacos intentaban hacer una barricada con varios
vehículos estacionados en su perímetro los cuales fueron incendiados.
Fue en ese momento que los mineros recuperaron tres traxcavos
con los que amagaron a los gendarmes y forzaron un repliegue violento porque se
hicieron más disparos algunos contra los operadores de la maquinaria que por su
parte ya embestían la caseta de vigilancia y algunos vehículos.
Del interior de la empresa se observaban columnas de
humo se sabía que habían sido quemados camiones, autos y el edificio monarca;
mientras que sucumbía la gresca y cesaban las agresiones, miles de gentes del pueblo
iniciaron una marcha desde el palacio municipal hasta la puerta 2, en ese recorrido familiares de los mineros y gente común se
unieron para protestar por los
acontecimientos, reclamar la incursión armada y sus consecuencias, demandando
castigo a los culpables de la muerte de los obreros.
Esta fecha que es parte de la historia de los
mineros de la sección 271 también lo es de la gente de este pueblo que se
sumó a su lucha, sin importar las consecuencias, sin embargo hoy, a 8 años de ese acontecimiento, no se
hizo una convocatoria masiva y a tropiezos se informó a quien esto escribe que será el próximo 27 de abril cuando se lleve a cabo una
concelebración multitudinaria con la presencia de representantes de sindicatos
internacionales y de otras secciones mineras del país.
